22 de abril de 2012

Dia de la Tierra

En nuestros días, se ha hecho costumbre escoger un día para todo, para recordar, homenajear o con la idea de  crear conciencia sobre algun aspecto de la vida, naturaleza o sociedad. Estos días muchas veces no pasan de una avalancha de publicidad y artículos con palabras que rebotan en la nada, creando un eco débil que se pierde en el vacio. Hoy 22 de abril es Día de La Tierra, y diran: Como puede ayudar el hecho de que la Tierra tenga un dia? Hoy me bombardean con artículos rebuscados sobre la contaminación, la explosión demográfica, el calentamiento global, y todas esas catástrofes apocalípticas que amenazan la existencia  de la humanidad y mañana sigo tirando basura por todos lados, atacando la naturaleza, contaminando el agua o guardando silencio e indiferencia, mientras los "Grandes depredadores" acaban con los recursos naturales sin piedad?
Es aquí en este punto, donde nos preguntamos, para que? Es aqui donde nuestra conciencia hace CLICK y entendemos que la Tierra y todo lo que vive en ella  es parte de nosotros mismos, y sin embargo, eso no nos da derecho a destruirla.  Amarla y respetarla seria lo  menos que podemos hacer por ella, como deberiamos hacerlo por nuestro projimo, por nosotros mismos.  es una simple y sencilla Ley de Vida que aplica para todo. Facil decirlo, y dificil seguirlo. Vemos los resultados de no hacerlo, en la familia, la sociedad, la naturaleza, la tierra...
Adjunto a mi pensar del dia de hoy, un documento que considero la mas hermosa declaración de amor a la Tierra y todos sus recursos.  No se si realmente el Jefe Seattle la escribió, pero siento que es la voz de la Tierra y todos sus hijos la que grita a través de sus letras.... y lo reproduzco una vez mas de las miles que lo han hecho a través de los años, esperando que toque el corazón de algunos pocos, como lo hizo con el mio...y sepa la Tierra que cuenta con unos aliados mas...
El mundo es un lugar peligroso. No por causa de los que hacen el mal, sino por aquellos que no hacen nada por evitarlo.Albert Einstein


Carta del Jefe Seattle al presidente de los Estados Unidos
[Carta: Texto completo]
Jefe Seattle
Nota
El presidente de los Estados Unidos, Franklin Pierce, envía en 1854 una oferta al jefe Seattle, de la tribu Suwamish, para comprarle los territorios del noroeste de los Estados Unidos que hoy forman el Estado de Wáshington. A cambio, promete crear una "reservación" para el pueblo indígena. El jefe Seattle responde en 1855.
El Gran Jefe Blanco de Wáshington ha ordenado hacernos saber que nos quiere comprar las tierras. El Gran Jefe Blanco nos ha enviado también palabras de amistad y de buena voluntad. Mucho apreciamos esta gentileza, porque sabemos que poca falta le hace nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego a tomar nuestras tierras. El Gran Jefe Blanco de Wáshington podrá confiar en la palabra del jefe Seattle con la misma certeza que espera el retorno de las estaciones. Como las estrellas inmutables son mis palabras.¿Cómo se puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Esa es para nosotros una idea extraña.
Si nadie puede poseer la frescura del viento ni el fulgor del agua, ¿cómo es posible que usted se proponga comprarlos?
Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi pueblo. Cada rama brillante de un pino, cada puñado de arena de las playas, la penumbra de la densa selva, cada rayo de luz y el zumbar de los insectos son sagrados en la memoria y vida de mi pueblo. La savia que recorre el cuerpo de los árboles lleva consigo la historia del piel roja.
Los muertos del hombre blanco olvidan su tierra de origen cuando van a caminar entre las estrellas. Nuestros muertos jamás se olvidan de esta bella tierra, pues ella es la madre del hombre piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el ciervo, el caballo, el gran águila, son nuestros hermanos. Los picos rocosos, los surcos húmedos de las campiñas, el calor del cuerpo del potro y el hombre, todos pertenecen a la misma familia.
Por esto, cuando el Gran Jefe Blanco en Wáshington manda decir que desea comprar nuestra tierra, pide mucho de nosotros. El Gran Jefe Blanco dice que nos reservará un lugar donde podamos vivir satisfechos. Él será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por lo tanto, nosotros vamos a considerar su oferta de comprar nuestra tierra. Pero eso no será fácil. Esta tierra es sagrada para nosotros. Esta agua brillante que se escurre por los riachuelos y corre por los ríos no es apenas agua, sino la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos la tierra, ustedes deberán recordar que ella es sagrada, y deberán enseñar a sus niños que ella es sagrada y que cada reflejo sobre las aguas limpias de los lagos hablan de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo de los ríos es la voz de mis antepasados.
Los ríos son nuestros hermanos, sacian nuestra sed. Los ríos cargan nuestras canoas y alimentan a nuestros niños. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñar a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos, y los suyos también. Por lo tanto, ustedes deberán dar a los ríos la bondad que le dedicarían a cualquier hermano.
Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestras costumbres. Para él una porción de tierra tiene el mismo significado que cualquier otra, pues es un forastero que llega en la noche y extrae de la tierra aquello que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga, y cuando ya la conquistó, prosigue su camino. Deja atrás las tumbas de sus antepasados y no se preocupa. Roba de la tierra aquello que sería de sus hijos y no le importa.
La sepultura de su padre y los derechos de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, a la tierra, a su hermano y al cielo como cosas que puedan ser compradas, saqueadas, vendidas como carneros o adornos coloridos. Su apetito devorará la tierra, dejando atrás solamente un desierto.
Yo no entiendo, nuestras costumbres son diferentes de las suyas. Tal vez sea porque soy un  salvaje y no comprendo.
No hay un lugar quieto en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar donde se pueda oír el florecer de las hojas en la primavera o el batir las alas de un insecto. Mas tal vez sea porque soy un hombre salvaje y no comprendo. El ruido parece solamente insultar los oídos.
¿Qué resta de la vida si un hombre no puede oír el llorar solitario de un ave o el croar nocturno de las ranas alrededor de un lago?. Yo soy un hombre piel roja y no comprendo. El indio prefiere el suave murmullo del viento encrespando la superficie del lago, y el propio viento, limpio por una lluvia diurna o perfumado por los pinos.
El aire es de mucho valor para el hombre piel roja, pues todas las cosas comparten el mismo aire -el animal, el árbol, el hombre- todos comparten el mismo soplo. Parece que el hombre blanco no siente el aire que respira. Como una persona agonizante, es insensible al mal olor. Pero si vendemos nuestra tierra al hombre blanco, él debe recordar que el aire es valioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con la vida que mantiene. El viento que dio a nuestros abuelos su primer respiro, también recibió su último suspiro. Si les vendemos nuestra tierra, ustedes deben mantenerla intacta y sagrada, como un lugar donde hasta el mismo hombre blanco pueda saborear el viento azucarado por las flores de los prados.
Por lo tanto, vamos a meditar sobre la oferta de comprar nuestra tierra. Si decidimos aceptar, impondré una condición: el hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.
Soy un hombre salvaje y no comprendo ninguna otra forma de actuar. Vi un millar de búfalos pudriéndose en la planicie, abandonados por el hombre blanco que los abatió desde un tren al pasar. Yo soy un hombre salvaje y no comprendo cómo es que el caballo humeante de hierro puede ser más importante que el búfalo, que nosotros sacrificamos solamente para sobrevivir.
¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales se fuesen, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu, pues lo que ocurra con los animales en breve ocurrirá a los hombres. Hay una unión en todo.
Ustedes deben enseñar a sus niños que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, digan a sus hijos que ella fue enriquecida con las vidas de nuestro pueblo. Enseñen a sus niños lo que enseñamos a los nuestros, que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, están escupiendo en sí mismos.
Esto es lo que sabemos: la tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece a la tierra. Esto es lo que sabemos: todas la cosas están relacionadas como la sangre que une una familia. Hay una unión en todo.
Lo que ocurra con la tierra recaerá sobre los hijos de la tierra. El hombre no tejió el tejido de la vida; él es simplemente uno de sus hilos. Todo lo que hiciere al tejido, lo hará a sí mismo.
Incluso el hombre blanco, cuyo Dios camina y habla como él, de amigo a amigo, no puede estar exento del destino común. Es posible que seamos hermanos, a pesar de todo. Veremos. De una cosa estamos seguros que el hombre blanco llegará a descubrir algún día: nuestro Dios es el mismo Dios.
Ustedes podrán pensar que lo poseen, como desean poseer nuestra tierra; pero no es posible, Él es el Dios del hombre, y su compasión es igual para el hombre piel roja como para el hombre piel blanca.
La tierra es preciosa, y despreciarla es despreciar a su creador. Los blancos también pasarán; tal vez más rápido que todas las otras tribus. Contaminen sus camas y una noche serán sofocados por sus propios desechos.
Cuando nos despojen de esta tierra, ustedes brillarán intensamente iluminados por la fuerza del Dios que los trajo a estas tierras y por alguna razón especial les dio el dominio sobre la tierra y sobre el hombre piel roja.
Este destino es un misterio para nosotros, pues no comprendemos el que los búfalos sean exterminados, los caballos bravíos sean todos domados, los rincones secretos del bosque denso sean impregnados del olor de muchos hombres y la visión de las montañas obstruida por hilos de hablar.
¿Qué ha sucedido con el bosque espeso? Desapareció.
¿Qué ha sucedido con el águila? Desapareció.
La vida ha terminado. Ahora empieza la supervivencia.
FIN





31 de enero de 2012

El Poder de las Palabras

Siempre se ha dicho que las palabras tienen poder, y que de la abundancia del corazon, habla  la boca.  Tambien  se dice que la palabra lanzada no se puede recoger...en fin el poder de la palabra es desconocido por nosotros.  Creo que lo usamos, pero sin saber que lo estamos haciendo, lo que es lo  mismo que no usarlo! La mayoria de las veces  las palabras se vuelven en nuestra contra mas de lo que lo que pudieran beneficiarnos.
En este año, le dare un valor a mi silencio, pues si no tengo las palabras adecuadas, o son portadoras de malas noticias, criticas e insensatez, es mejor callarse.  Como dicen calladita me veo mas bonita.
Y si digo o escribo algo, tratare de usar palabras de aliento, buen humor, optimismo, amor, tolerancia, y todas las palabras que conlleven un mensaje de buena vibra.  Al final, es eso lo que todos buscamos no? 

20 de noviembre de 2011

El Vagon del Coraje

     Yo por aqui otra vez. Y sin mucha ceremonia de celebracion por el regreso a mis escritos, me ire directo al tema que me ocupa hoy. El Coraje.  Buscando en el diccionario el significado de la palabra coraje, encontre lo siguiente:  fuerza mental o moral para aventurarse, perseverar y soportar el peligro, el miedo o dificultad. Me pareció una definición explícita y completa. Sin embargo, que significa para mí? Me atrevo a decir que va a ser una definición diferente para cada persona que se hace esta pregunta a sí mismo. Para mi significa algo como lo siguiente....     El valor es la fuerza que te hace levantarte cuando te caes. Es el instinto, el motor, la motivación que te hace sacudir el polvo y seguir hacia adelante con la frente en alto y sin mirar hacia atras. La mayoría de nosotros hemos tenido reveses en la vida, ya sea la pérdida de un ser querido, la pérdida de un puesto de trabajo, la lucha que se lleva cuando una enfermedad, ya sea propia, de un familiar o un amigo, nos aqueja; son situaciones  ampliamente conocidas. La diferencia radica en la actitud. Y para mi, es un acto de valentía,  hacer frente a cualquiera de estas situaciones difíciles con una actitud positiva! Con esto quiero decir que enfrentar nuestras propias limitaciones y superar la adversidad, es un acto de fe, un acto de coraje.     También es la fuerza que alguien utiliza para defender una causa, no usar la violencia, no mediante la manipulación, sin esperar recompensa, sólo la consecución de los motivos por los que estamos luchando. Este tipo de valor es noble y no es común. Sólo los grandes espíritus han sido propietarios de este tipo de valor.  Gente como Nelson Mandela, Martin Luther King, Mahatma Gandhi y la Madre Teresa de Calcuta han sido valientes en una forma desconocida para la mayoría. Ellos lograron grandes avances para sus compañeros; la defensa de los derechos humanos, la discriminación, la pobreza y la libertad. Ellos fueron personas muy valientes!      Ahora, para mí hay otro tipo de valor y es aquel que te empuja a seguir tus creencias y sueños por sobre todas las cosas. No hay fuerza humana que pudiera detenerte, cuando en realidad quieres y crees en algo. Necesitamos coraje para seguir nuestros sueños, a pesar de que estos sueños parecen estar lejos de la realidad, o pudieran convertirse en realidad en un ambiente que no es el correcto para crecer o vivir, pero aun asi continúas.alimentandolo, cuidando y abonanda la semilla, regandola con dedicacion todos los días. Se requiere valor, coraje para ser perseverante y no darse por vencido.      Para concluir, yo diría que el valor es la suma de muchas cosas: esperanza, deseo, voluntad, perseverancia, disciplina y fe. El valor es la chispa que encendió este fuego, que  arde intensamente para iluminar el camino de aquellos que se atreven a seguir sus sueños.
El coraje es la primera y mas importante de las cualidades humanas, ya que es la cualidad que garantiza que las demás existan.   Aristoteles.

12 de abril de 2011

El vagon de la Gratitud


Regresé, si, estaba viajando, apartada de mis escritos y de mi recuento de vivencias, pero viviendo la vida, cayendo y levantándome, creciendo y evolucionando, riendo y llorando, callando y hablando, algunas veces gritando, pero lo más importante, liberándome de cadenas, grilletes, tratando de caminar caminos diferentes, buscando nuevos horizontes, peleando batallas nuevas, pero aleccionadoras y productivas.
Puedo decir con satisfacción que he logrado, como las águilas, renovar mis recursos, darle una inyección de motivos y esperanza a mi fuerza de voluntad, y… como se hace eso? No hay un manual de procedimientos  ni lámpara mágica, de eso estoy segura. Puedo tratar de hacer una analogía de cómo las águilas renuevan sus recursos, dándose así la oportunidad de vivir como Águilas por 40 años más, haciéndose pasar ellas mismas por un proceso de cambio radical, doloroso, pero efectivo.
Las águilas golpean su gastado pico contra la roca, para arrancarlo…suena duro verdad? Yo cerré mi boca y la desgarré para borrar y no pronunciarlas más: palabras de servilismo, autoflagelación, de insensatez y de autodestrucción, he logrado detener esas sentencias que yo misma dictaba al atarme incondicionalmente a utopías y dejarme hundir en remolinos de emociones viciadas. Todo esto ha sido reemplazado por palabras de fe, de esperanza, de optimismo, de autoestima y sobre todo de GRATITUD. Al igual que las águilas, obtienen un nuevo pico, su principal herramienta para cazar,  nueva y afilada, he obtenido un nuevo vocabulario, una nueva voz, fuerte pero mesurada, con otra disposición…parece difícil? Si, más de lo que pudiéramos imaginar, pero SE PUEDE!
Luego con su nuevo pico, el Águila arranca las plumas viejas de sus alas y las uñas encorvadas y débiles de sus garras, para entonces esperar a que le salgan nuevas plumas y uñas. Cuando está lista, con todos sus recursos renovados, ella puede elevarse  majestuosamente en las alturas y cazar otra vez por 40 años más!
Desde el año pasado, he recorrido la ruta de la renovación, esa que tanto pedí, con  mis poesías y versos, ese deseo de liberarme, que estuvo dentro de la parte pensante de mi ser batallando para salir de entre los escombros.  Ese clamor de libertad que peleaba en todo momento contra la necesidad de sentir afecto, amor, sin importar a costa de que, incluso a costa de mi cordura y mi paz mental. Finalmente he ganado una batalla, pero estoy consciente que la guerra continua.
Estoy recorriendo una ruta diferente, aun no sé si es la correcta, pero me gusta la sensación de paz y el ambiente que me rodea. Hay nuevos compañeros de viaje: amistad y amor, que aportan a mis vivencias, las suyas siendo enriquecedoras para ambas partes. Los vagones de la soledad, el del miedo, la maleta  del pasado y todos esos grilletes, tinieblos del pasado, están allí, pero lejos de mi ruta. Ya no tienen poder sobre mi! GRACIAS DIOS!
Y este es el momento, por el cual decidí escribir después de tanto tiempo, el momento de AGRADECER por todo lo que ha pasado, porque aun de las nubes negras, sale agua abundante y pura, dar gracias por las enseñanzas obtenidas de la adversidad, lo que no me mató, me hizo más fuerte!
Gracias por el perdón, por las oportunidades, por las bendiciones que ya tengo y disfruto a diario: mi familia, mi salud y la de mis seres queridos, por el empleo, por mi criterio e inteligencia. Por las amigas, las de siempre, y las nuevas que  han llegado al Tren. Gracias Dios, porque sé que muchas veces me has hablado a través de ellas. GRACIAS DIOS por tu amor mostrado a través del prójimo.
Gracias Dios por Booz, (Ruth junto a  Booz (2:2-7)) aunque no sé aun si lo es, pero mi corazón siente y desea que así sea. Nadie es perfecto, yo menos, pero doy GRACIAS por esta oportunidad, que a la luz de la verdad camina y no esconde nada. No hay nada escrito en piedra, pero la ruta recorrida hasta ahora con él es totalmente diferente a los caminos oscuros y vagones retorcidos, que quedaron atrás.  GRACIAS DIOS por esta oportunidad….y ahora…
Debo dar GRACIAS por lo que aun no tengo, pero que se, por FE vendrán, alabar a DIOS, y sentirme feliz, agradecida, bendecida por todas esas cosas que aun no están,  pero que se que en su infinita misericordia llegaran de la mano protectora y poderosa del Creador.

Un sólo pensamiento de gratitud hacia el cielo, es la oración más perfecta.

2 de noviembre de 2010

Canto a la Bandera-Viva Panama!


En esta ocasion, quiero traer al Tren de la Vida, una hermosa poesia, del autor panameño Gaspar Octavio Hernandez, quien vive entre nosotros a traves de sus letras.  Noviembre es el mes de la Patria, el dia 4 de noviembre es el Dia de la Bandera, y nada mejor que esta poesia donde se le canta a la Bandera con mucho fervor.  A mi en lo personal, la ultima estrofa me hincha de emocion.  Gracias a Juan Perez, por prestarme su hermosa foto, para ilustrar el aporte de este dia.

Canto a la Bandera

Se detuvo el mancebo en la rampa, frente al mar transparente. Comenzaba a brillar la mañana. En una de las naves de Aguadulce fondeadas en el puerto, hercúleo marino de color de bronce -cantando un alegre cantar de aldea- enarbolaba el pendón tricolor del Istmo.
El mancebo sintióse inquieto de entusiasmo: el entusiasmo le hizo poeta y le inspiró este canto:

¡Ved cómo asciende sobre el mar la enseña
que refleja en sus vívidos colores
el mar y el cielo de la patria istmeña!
¡Mirad...! ¡Es la bandera panameña,
vistosa cual gentil manto de flores!
***
¡Ved cómo asciende al mástil del velero
serpenteando con lánguida armonía
bajo la luz del matinal lucero,
mientras canta fornido marinero
con ruda voz, canciones de alegría!
***
El céfiro de Ancón, puro y fragante
como beso de virgen, acaricia
la tenue seda del pendón flotante
y tierno idilio sobre el mar sonante
con el céfiro la bandera inicia.
***
¡Bandera de la patria! ¡Con celajes
de púrpura encendida, con pedazos
del cielo de los ístmicos paisajes
y de marina espuma con encajes
tejieron nuestras vírgenes los lazos!
***
¡Bandera de la patria! Las estrellas
en tus colores su fulgor derraman
perennemente vívidas. Por ellas,
los hombres duros, las mujeres bellas
¡en patriotismo férvido se inflaman!
***
¡Ellas, en nuestros fuertes corazones,

la llama avivarán del heroísmo,
cuando al grito marcial de los cañones,
enemigo clarín vibre canciones
bajo el ardiente sol de nuestro Istmo!
***
Ellas reavivarán en nuestras almas
amor por nuestras fértiles campiñas
sembradas de naranjos y de palmas,
donde -tras de luchar- núbiles niñas
nos ceñirán de mirtos y de palmas...
***
¡Bandera de la patria! Sube...,sube

hasta perderte en el azul... Y luego
de flotar en la patria del querube;
de flotar junto al velo de la nube,
si ves que el Hado ciego
en los istmeños puso cobardía,
desciende al Istmo convertida en fuego
y extingue con febril desasosiego
¡a los que amaron tu esplendor un día!

Gaspar Octavio Hernandez

18 de octubre de 2010

Estacion: ESPERANZA

La ruta de mi Tren no ha sido espectacular, ni digna de premios, tampoco es algo de lo que puedo ponderar orgullosamente a los cuatro vientos, ha sido la ruta de una persona común y corriente, con sus desvíos, paradas, choques y varios descarrilamientos severos. A pesar de todo, hoy estoy en la estación Esperanza, y no ha sido fácil llegar aquí: con honestidad miro atrás, recapitulo, y espero después de ser restaurada, recorrer lo que me queda de camino.
Mi meditación de hoy, es como las anteriores, un pensar en voz alta, un decirme verdades a mi misma, un aceptar realidades y compartirlo virtualmente con personas que quizás estén o no de acuerdo, lo entiendan o no, y así tener una perspectiva diferente de mi recorrido y experiencias. He viajado en el vagón de la poesía con escritos apasionados, otros de declaración de libertad y gritos de Basta! Ya no más!, he visitado estaciones de Soledad y Ningún lugar cargando maletas de miedo y de valor. Todos estos viajes y paradas han sido escritos bajo los efectos de alguna emoción o sentimiento, con la intención de filosofar y liberar mi psiquis, siendo casi siempre decepción, tristeza, pero también pasión y amor la llama inspiradora de los mismos. Hoy, después de darme cuenta (por enésima vez) de que la Luna no es de queso y que los pajaritos no se preñan solos y releer todo lo que he posteado, puedo observar un comportamiento repetitivo, masoquista y predecible. Humm, nada nuevo en mí, pero debo decirme a mi misma:- ¿HASTA CUANDO ESTA LUCHA CONTIGO? A estas alturas del camino, no estoy para rutas improvisadas y que cambian con el clima. Y me lo digo a mi misma, porque en muchos de estos cambios yo he sido la que maneja el Tren, y cambie de ruta a mi antojo, siguiendo mapas errados, dibujados por mi misma y con letreros engañosos que decían : Quédate aquí, estarás bien! O Vamos para allá, que allá te irá bien! Nunca fue así! En muchas ocasiones, al estrellarme, descarrilarme o ser echada como polizonte de algunos vagones, me di golpes de pecho diciendo que le entregaba a Dios el timón de mi Tren, y no lo hice, en cuanto tuve la oportunidad, desdoblé el mapa, con el cual me había perdido tantas veces anteriormente, y dije: -Esta vez si estaré feliz! - Y me transporté, rauda y veloz, por el túnel de la pasión y la entrega y fui dejando Todo!: las ruedas, los asientos, la carrocería, los tornillos y tuercas, todo esto iba cayendo por el camino de manera estrepitosa y yo viendo por el retrovisor como se iba desbaratando mi Tren. Nunca retire el pie del acelerador, seguí y seguí, creyendo que al final habría luz y piezas de repuesto, es mas mi motivación para correr era que “No Importa dónde voy pero quiero ir para allá, contigo…” Si, con el… ese ser oscuro, frio y astuto que me motiva y me llama a ir hacia él y sobre el cual me pregunto ahora: Adonde puedo yo llegar con un ser así? Como puedo amar sin condiciones a un ser así? Que no siente lo mismo por mi Y tiene su ruta establecida y sus vagones bien amarrados? No tengo nada que hacer allí. En este punto, donde siento que he dado todo lo que podía dar, que me entregué, que deje todo en el camino y pareciera que no tengo una ruta que recorrer, hago uso del pase que mencione en un escrito anterior, el pase de DIOS. Ese comodín maravilloso, que nunca falla, el que ha estado siempre allí, y que permitió que todo esto pasara por algo, que yo aun no comprendo, porque está tratando conmigo de la manera que el solo sabe debe hacerlo. He quedado estacionada en la Estación Esperanza, y allí, con la ayuda del Todopoderoso, con mucha paciencia, repararé mi Tren, tendré mis nuevas piezas y usare el Mapa de la palabra de Dios, el cual pondrá luces en mi camino con señales claras y verdaderas. No quiero que esto sea una promesa mas, de las tantas que he hecho, no quiero echarlas en el mismo saco roto, en el cual deposite mis ilusiones, esperanzas, anhelos, talentos y sentimientos. No usare más un saco, esta vez abriré mi corazón y se los entregare a DIOS, todos y cada uno de ellos, profundos y simples, dulces y amargos, el tomara control de ellos y me devolverá un corazón sano y limpio, capaz de obedecer y esperar por su voluntad, en paz conmigo misma y llena de ESPERANZA. Es lo único que tengo ahora mismo, la fe y la esperanza de que habrán días mejores. Aun tengo motor y combustible para recorrer lo que falta y mas!
“Crea en mi oh Dios un corazón limpio y renueva un espíritu recto dentro de mi”. Salmo 51:10.

12 de julio de 2010

La maleta del miedo

¨Nadie más que un cobarde se atreve a presumir que nunca ha conocido el miedo¨
Después de varias aportes al vagón de la poesía, con amor, pasión, incondicionalidad y entrega, retomo mis teorías sobre el comportamiento humano (no soy Freud ni Nietzsche) emociones y sentimientos que experimentamos en nuestro viaje en el Tren de la Vida. Esas poderosas pero ocultas emociones que los mortales terrícolas como yo enfrentamos y me encontré con una que siempre viaja conmigo, aunque no la invite, ni la llame, aparece cuando se le antoja y es un lio sacarla de la maleta: El miedo.
Definitivamente, sentir miedo no es agradable para nadie, pero es parte de nuestra humanidad. Es parte del equipaje de imperfecciones recibidas por Adán y Eva al partir de la estación Edén. Junto con el miedo, viaja la negación: No nos gusta reconocer que sentimos miedo, y algunos pasajeros se disgustan al verse expuestos, al enterarse que lo llevan en la maleta o de sombrero! Este disgusto, esta indignación muchas veces transforma al pasajero en uno iracundo, grosero, violento, prepotente y arrogante que trata por todos los medios de disfrazar su miedo con estos atuendos de guerra y hacer ver al resto de sus congéneres que aquí no pasa nada. Pero por dentro, como diría E l Chavo- “Le ache achi” .
El miedo al igual que los gustos, los hay de todos los colores y sabores, por lo general muy amargos y agrios. La diferencia es que con los gustos, nosotros los escogemos, con el miedo, el nos escoge a nosotros. Nadie decide a que tenerle miedo, esa sensación paralizante que se apodera de nuestros sentidos, bloquea nuestros reflejos y nos resume a un saco de balbuceos, temblores, sudoración y movimientos espasmódicos llamados tics nerviosos. En situaciones de pánico y terror, estas reacciones se transforman en gritos, golpes, histeria o un radical ¡huye por tu vida!
Hablemos del miedo clásico, el que todos tenemos desde niños, y que a veces nuestras abuelas, tías y padres nos alimentaron cuando nos decían: -Si no te duermes, viene el cuco!, Este cuco podía ser cualquier monstruo mítico y vernacular que muchas veces nos amenazaba desde debajo de la cama, o afuera de la ventana, detrás de las cortinas… El cuco, la bruja, el toro, el duende, hasta el borracho, y otros tomados de personajes de la televisión como hizo mi prima, muy original ella, le invento a su pequeña hija que Dora La exploradora tenía una secretaria que tomaba las llamadas con los reportes de los niños que se portaban mal y los mismos eran anotados en una lista negra para no recibir juguetes en Navidad, Aterrador, verdad? Además de sentirnos amenazados con cero juguetes, también eran utilizados para obligarnos a dormir temprano, hacernos comer la comida o hacer las tareas.
Ahora viene el miedo a las cosas que existen, a seres reales, como los insectos, las culebras, los animales, los rayos, etc. Estos son los que si no se controlan o se enfrentan terminan en fobias. Estos paralizan, congelan e inmovilizan a los afectados. Son estos miedos los que avergüenzan a sus poseedores, a los machos machotes les incomoda quedar expuestos al saltar del susto cuando ven una culebra o una cucaracha. Y se pintan de guerra dizque bravos para disimular “el culillo” como decimos en buen panameño.
El miedo es algo que se huele (regreso a mi hipótesis sobre los olores jejeje) De lo contrario por qué nuestros amigos canes muerden y corretean al que tiene miedo? Porque huelen la adrenalina que corre como rio embravecido por muestras venas. Si, el miedo huele y atrae pero como el olfato no es nuestro sentido piloto, no nos damos cuenta. Por esto, pienso que el miedo es una fuerza que atrae y actúa igual que la Fe, pero de forma negativa
Ya estoy hablando como mucha teoría y en realidad hay otros miedos, que no se si son conocidos o desconocidos pero son como una legión. Son reales, pero no los puedes tocar, y cuando los tienes, no los puedes controlar, como dije antes ellos te controlan a ti. ¨El miedo a quedarte solo y sin pareja, que hace escoger con la cabeza en lugar del corazón ♫ (como canta Ricardo Arjona)…esto es solo el comienzo…
Si manejamos con miedo a chocarnos, nos chocamos, si tenemos miedo que nos roben, nos roban, si nadamos con miedo, nos vamos a ahogar. Tememos ser burlados, engañados, tememos ser estafados sentimentalmente…y es aquí donde viene el autoanálisis, sacar mis miedos y mis dudas de la maleta...al sol.
Temo que no me quieran, y no me quieren, temo que me posterguen y me postergan, temo que me ignoren, y me ignoran. Mi miedo está actuando en mi contra o a mi favor? En mi contra porque me jodo, y a mi favor porque se cumple siempre lo que miedo predice. Estoy más acertada que el famoso Pulpo Psíquico ese que está de moda ahora! Pero, como hago? Creo que la respuesta ha estado alrededor mío, metida en la misma maleta del miedo, como una tarjeta comodín que todo lo resuelve, desde siempre, desde el principio y he sido muy tonta, por no decir imbécil, al usarla o no bajo mi juicio. Esa tarjeta es DIOS.
Dentro de la maleta del miedo, esta la tarjeta que DIOS nos dio, la cual trae bonos de fe y esperanza, la cual yo, en mi imperfecto juicio y escaso discernimiento, ignoro, escondo y luego vocifero muy orgullosamente de los dientes para afuera - Que se haga tu voluntad Señor!!- La verdad: No he sido buena para colocarme en una posición pasiva, y esperar que de verdad Dios maneje mi tren. Siempre ando de Adelantada del Mar del Sur, buscando lo que está quieto, como decía mi difunta tía Mella: “el culo que quiere rejo, siempre lo anda buscando” y créanme que lo encuentra! Por eso escondo el pase que Dios me dio, para poder andar de polizonte en vagones ajenos, vagones podridos, cargando maletas que no son mías, pesadas y sin llave ni contraseña para rematar! Los botones y maleteros reciben mejor retribución que yo! Ja!
Pero, y quien es el culpable de este viaje de terror? Quien es el culpable de usar el pase de dos y tres problemas por el precio de uno? La respuesta es más clara que la luz del día, yo misma. Mi naturaleza masoquista, terca y dizque sabihonda se sube a los vagones más oscuros y tenebrosos que existan! Y lo peor es que lo sé, porque como dije antes: Lo temo, pero ahí voy! Y de esos vagones me caigo o me echan, rebusco en la maleta el pase que Dios me dio, y me lleno de fe y esperanza por un rato, me quedo en la Estación Soledad y de repente llega un viejo vagón conocido o uno nuevo muy prometedor, con un buen mercadeo, lirica profesional, buen manejo de objeciones, y… tengo miedo, porque yo los conozco, se cómo actúan, sigo temiendo, pero escondo el pase de Dios, y me subo diciendo muy “sabia y valientemente”: “el que no se arriesga no cruza el charco” y tengo miedo, yo sé lo que viene bajando pero voy pa’lante! Ni sabía, ni valiente, el miedo a quedarme sola en la estación, es el que me empuja a estos vagones que son peor que la estación soledad! Vuelvo al punto de partida, me caigo, me echan de los vagones, parqueo en la Estación Soledad, y saco la tarjeta comodín escondida, Mmm, aja! ahora la necesitas, verdad? Y El, mi Dios siempre allí, perdonándome 77 veces 7.
Esto tiene que acabar, no puedo permitir que el miedo me escoja y me coja (¿_!) una y otra vez! Hasta cuando esta lucha!! Creo que estoy demostrando algo de valentía al reconocerlo y escribir sobre cosas que a otros le avergonzarían, pero conocer y exponer al enemigo es el primer paso para vencerlo. Las caídas recientes han sido muy estrepitosas y aparatosas, pero gracias a eso, la maleta del miedo se rompió y los pases de cortesía se fueron a la porra junto con los vagones tinieblos, y lo único que me ha quedado es la Tarjeta Comodín: La fe y la esperanza de que solo los vagones y los trenes manejados por Dios, son los que llevan un propósito y una ruta definida y correcta.
Conduce mi Dios, este Tren, te entrego las llaves, la verdad, soy un plomo y un desastre como conductora. Retírame la licencia!. Y toma Señor mis miedos: el de estar sola, el de no tener perro que me ladre, ni mosquito que me pique, el temor de no ser amada, tómalos Señor y tíralos al abismo de donde provienen. Esta vez Papa Dios quiero y deseo, con fe y esperanza, en lugar de miedo y duda que me subas al vagón de la Paz interior y me lleves donde tú tienes un lugar y un propósito para mí. Miedo? Ya no más!